Creo que ya va siendo hora de ir actualizando el blog. No sé
por qué me da la sensación de que aquí no tengo tiempo para escribir o para
leer cuando, se supone, que si hace un día nublado, está lloviendo, la mayoría
de nosotros nos metemos en casa y no hay mucho que hacer…pero no, muchas veces
se siguen organizando cosas (la mayoría fiestas) aun cuando hace mal tiempo…y
todo…TODO PARA NO DEJARME ACTUALIZAR EL BLOG.
Vale, soy exagerada..pero el tiempo vuela. Unos días antes
de llegar a esta pequeña ciudad pensé que tendría miles de horas para ver
series, pelis, leer…pero la verdad es que he visto 2 o 3 pelis y 1 capítulo de
una serie, nada más.
Con esto quiero decir que debo organizarme mejor,
planificarme un poco más.
Cambiando de tema…
Llevo aquí casi 2 meses, estoy encantada de estar aquí, me
siento muy afortunada y muy contenta con la gente que estoy conociendo. Siento
que entre algunos de los que estamos aquí, somos una pequeña familia, nos
apoyamos unos a los otros, que aunque los conozcas apenas de hace dos meses,
aquí el tiempo avanza muy rápido, pasamos todos mucho tiempo juntos y
sorprende, que a veces recibes consejos, apoyo o ayuda de personas que no
creías que vieran que lo necesitas o que acuden a ti sin llamarlos, incluso da
igual el idioma. Pero es que aquí solo nos tenemos a nosotros, estamos lejos de
nuestra familia, nuestros amigos de toda la vida, y pienso que es bueno
separarse un tiempo de ellos, ECHARLES DE MENOS y poder conocer a otras personas
que te pueden aportar mucho, aprender de ellos.
Bueno y respecto a lo que he hecho estos últimos días…
-El fin de semana pasado estuve en Tallin, fue un viaje increíble,
muchísimas anécdotas, muchas risas. Empezando por el albergue, era flipante,
dormimos 16 personas en una habitación donde las camas parecían ataúdes. Éramos
5 chicas y el resto chicos en un espacio minúsculo, acompañadas de ronquidos y
de olores “agradables” que te hacían pensar “abrid la ventana ya, por Dios” y
la ventana no se podía abrir. Pero realmente, si no fuera por ese acogedor
albergue, no habrían ocurrido muchas anécdotas y habría sido demasiado normal…y
lo normal o usual aburre. Acabar la primera noche en una limusina gratis, ver
cómo algunas personas dormían con la ropa y las zapatillas puestas, algunos
colándose a una fiesta en un piso estonio y poner de canción el “Gagnam Style”,
comer en un restaurante donde pides unos crepes y te traen una copa de helado,
donde te dan un tenedor para que comas ese helado con los dichosos crepes, ir andando
hacia el puerto mientras cae una fuerte lluvia de esas que se te mete agua en
los pies y te mojas los calcetines. Así nos despedía Tallin.

Plaza mayor de Tallin
En la limusina de party
Salón de nuestro acogedor e inolvidable albergue
Escala en Helsinki para coger el barco a Tallin
Entrada al casco histórico
Helsinki
Comiendo encima de una mesa de billar (sí, allí donde los helados se comen con tenedor)
Madrileñas por Helsinki
Foto grupal
Spanish people
Anna
Nuria, Irene, Carlos y yo
-Hace unos cuantos días estuvimos en una fiesta en la universidad,
ambientado en un crucero, con cena, karaoke, bingo, 2 máquinas de recreativos,
piscina de bolas, sala para jugar al póker e incluso un sitio donde pusieron
colchones en el suelo y cubos para vomitar para los que estuvieran demasiado
borrachos (que había unos cuantos) y cómo no, la sauna! Aún recuerdo estar en
la zona de la “discoteca” y ver a algunos conocidos bailando sólo con una
toalla, descalzos y sudorosos por la sauna jajaja. También recuerdo a algún
español que se coló en la barra para hacer de camarero y nos iba sirviendo
pizzas y cervezas hasta que le pillaron. Fue un momento buenísimo de la noche,
al igual que fue muy agradable estar cantando con varias personas acompañados sólo
de una guitarra (me recordaba a Torrevieja, cuando estábamos por la noche en la
playa cantando hasta que veíamos el amanecer). Bueno y cómo olvidar el
concierto de heavy metal! Typical finish.
Preparados para "embarcar"
Concierto Heavy-Metal
Vomitadero
-También hace ya unos cuantos días, volvíamos de fiesta, del
famoso “Iltatahti”. Era sobre la 1 a.m. y hacía una noche estupenda, no hacía
nada de frío, noche despejada. Íbamos en bici Nuria, Ramón, Dani y yo y propuse
ir al lago a ver las estrellas. Al final acabamos metiéndonos en el lago,
algunos sin nada de ropa, otros con ropa interior o bañador. Era precioso ver
el cielo, metida en el lago, se veían perfectamente las estrellas. Fue un
momento en el que pensé que tenía suerte de estar aquí, en Finlandia, suerte de
que se cruzara Lappeenranta en mi lista de posibles lugares donde ir de erasmus
(lugar que no estaba entre mis primeras opciones) y privilegiada por poder ir
por las noches al lago y observar estrellas fugaces bajo una manta y buena
compañía.


-Hace unos días también, tuve otro pequeño accidente de
bici. Me choqué con una portuguesa que no tiene ni idea de ir en bici y me dio
un golpe en el moflete con su frente que hasta me salió un pequeño moratón en
la cara. Además, ese mismo día me cobraron 9€ en la uni por comer, a la noche
me hice un pequeño esguince en el tobillo (mismo tobillo en el que una vez
también tuve otro pequeño esguince que no curé) y además tenía un dolor en los
hombros y en el cuello terribles por la m****a de cama que tenía. Total, que no
era mi día.
Pero ya soy más feliz! Tengo cama nueva! Bueno, es de
segunda mano, pero es una cama grande que me ha costado sólo 30€! Fue una
aventura comprarla, más que nada por la tienda, parecía eso un almacén ilegal o
una mafia, la mujer chapurreaba el inglés, nos hablaba en finés sabiendo que no
tenemos mucha idea más allá del “kiitos” o “kippis”. Nos quisieron vender un
microondas por 2€, hasta metieron un vaso de agua para demostrarnos que el
microondas funcionaba, pero no lo cogimos, eso tenía pinta de explotar pronto.
Por cierto, me he apuntado a un programa de la universidad
que te buscan una familia finesa para pasar algún día que otro con ellos, 1 o 2
veces al mes y hacer actividades con ellos. Estoy encantada con la familia que
me ha tocado! Es una pareja con una niña de 9 y un niño de 7 años. Normalmente
es la madre la que más habla conmigo y con la otra chica estudiante que es
rusa, los niños no hablan inglés todavía. De momento sólo he pasado una tarde
con ellos, me enseñaron su casa (Y VAYA CASA! Con sauna, jacuzzi, jardín enorme…),
estuvimos preparando ensalada y cenamos pizza y después jugamos a la Wii con
los niños. Me han dicho que nos llevarán al bosque a coger setas, a montar a
caballo… y yo contenta porque además así practico más mi inglés de Parla (como
diría Irene).
CURIOSIDADES:
-En Finlandia apenas usan las monedas de 5, 2 o 1 céntimo.
Sólo me han dado una en lo que llevo aquí. La compra la redondean, por ejemplo,
si te sale la compra por 13’42, te la redondean a 13’40 o si te sale a 13’44 te
la redondean a 13’45. De ahí que apenas usen las monedas de 5 céntimos o menos.
- Me sorprende también que en los supermercados pongan
máquinas recreativas, estos fineses son unos ludópatas que flipas. Salen de la
compra y se van a la máquina recreativa directamente.
-Me esperaba a la gente finesa más fría, más seca y sin
sonreír. Pero realmente no, en pocas ocasiones he visto gente desagradable, de
hecho he visto a las personas sonrientes.
Y para ir acabando dejo unas fotos ;)
Por cierto, ragazzo, si lees esto, feliz cumpleaños
:)